miércoles, 12 de octubre de 2016

Corte tres, Sweet Jane 3 (unos días de febrero)

Nunca olvidaré el primer beso. Fue frente a la puerta del instituto La Guineueta, un beso breve, cálido y furtivo. El dulce sabor de su boca siempre estará conmigo; y en mis largas horas insomnes, fantasmagórico tiempo de humo y de vueltas, a veces, algunas veces, vuelvo a sentir sus labios entregados, llenos; y vivo de nuevo aquel instante supremo grabado a fuego en mi memoria: La refulgente mirada juvenil gratamente sorprendida, el pelo ligeramente ondulado cayendo sobre el abriguito azul marino y su arrebatadora sonrisa desafiando al tiempo.