lunes, 18 de octubre de 2010

piratas subvencionados

Desde mediados de septiembre Radio Mola FM interfiere la frecuencia (96.6) por la que, desde hace 20 años, emite Radio Pica, y que actualmente comparte con Radio Bronka. Estas dos emisoras sin ánimo de lucro son dos históricas radios libres de Catalunya.
Radio Mola FM emite desde la Torre de Collserola sin concesión administrativa para ello y por una frecuencia que no es la que tiene asignada, pues la frecuencia para la que tiene concesión para emitir en el Vallés, el 89.4 concretamente, es la misma por la que emiten las radios municipales de Sant Boi, Esparraguera y Mataró.
¿Qué hace pues, el grupo Mola en la frecuencia que utilizan estas dos radios barcelonesas, en vez de emitir por la que tiene asignada para el Vallés? Indudablemente, la frecuencia de Radio Pica les abriría el jugoso mercado publicitario barcelonés, y, amparándose en la precariedad de estas dos pequeñas radios, tras ello van.
Radio Pica y Radio Bronka, a pesar de su precariedad económica, y a pesar de algunos, juntas acumulan 53 años de vida radiofónica en nuestra ciudad.
Según Carles Mundó, secretario de Mitjans de Comunicació del Departament de Cultura y Mijtans de Comunicació de la Generalitat, las interferencias se están produciendo desde la planta que Movistar tiene en la torre de Collserola, por lo que la Generalitat no puede hacer nada, pues no tiene ningún control sobre la Torre de Collserola.
Curiosa respuesta, ya que la Generalitat posee el 23% de las acciones de Torre de Collserola, y ha otorgado, desde hace tres años, subvenciones al Grupo Mola TV, del que forma parte Radio Mola FM, por un montante superior a 110.000 euros.
¿Qué amigos tienen entre el nacionalismo moderado catalán? ¿Quién quiere desterrar del dial barcelonés a estas históricas radios? ¿Qué competencias (reales) tiene la Generalitat sobre el dial catalán?
Radio Mola FM emite por una frecuencia para que no están autorizados desde la Torre de Collserola interfiriendo la señal de Radio Pica. Mola FM dispone de una licencia para emitir en dos frecuencias de FM, una para el Vallés, en la ciudad de Terrasa, y otra para la Cerdanya.
El Grupo Mola TV, que también ha sido agraciado con jugosas subvenciones del Ministerio de Cultura del gobierno central, tiene también un canal de TV en TDT para emitir en el Vallés. Este canal de TDT les fue otorgado como televisión histórica (televisiones que emitían antes de 1995), a pesar de no ser cierto que Mola TV emitiese antes de esa fecha, pues el Grupo Mola se constituyó en el 2003. Actualmente emiten por dos canales de TDT, uno que tienen asignado legalmente, y otro por el que emiten sin autorización legal.
Mucho me temo que este turbio asunto tenga que ver con una próxima legislación sobre el tercer sector (sin ánimo de lucro) audiovisual. A finales del mes de julio se publicó en el boletín oficial de la Generalitat un proyecto de ley sobre este sector. No creo que la fecha de su publicación fuera inocente, pues haciéndolo en fechas vacacionales se suele evitar cualquier tipo de debate social sobre el tema en cuestión.
A pesar de la fecha, se presentaron alegaciones, pues desde las radios libres se sospecha, y con razón, que se trata de un intento más de limitar el alcance que ahora mismo tienen estas radios (la ciudad de Barcelona) a un barrio o un distrito.
El espectro radioeléctrico es un bien público, es decir, nos pertenece a todos, y es penoso observar la incapacidad de los poderes públicos para asumir la realidad de estas emisoras, para entender que hay personas y colectivos amantes de la comunicación dispuestas a sacar adelante (durante años y años) proyectos radiofónicos que no incluyen publicidad ni negocio alguno.
La publicidad en la radio comercial ha llegado a niveles asfixiantes. Una obstinada y machacona programación de veinticuatro horas de anuncios, salpicada con unos cuantos programitas para cubrir las apariencias. Al parecer, es a lo que está destinado el medio de comunicación que tanto fascinó a Bertolt Brecht.