jueves, 7 de marzo de 2013

Tal como éramos (Alberto García-Alix, Autorretrato)*

Alberto García-Alix
Autorretrato
Del 07-02 al 05-05-2013
Palau de la Virreina
La Rambla 99
De martes a domingo y festivos, de 12 a 20 h.
Entrada gratuita.

Alberto García-Alix (León, 1956) fotógrafo autodidacta y Premio Nacional de Fotografía en 1999, expuso por primera vez en la galería Buades en 1981.
Su obra recorre varios países y es publicada en Vogue, British Journal of Photography o Vanity Fair. Las motos, la contracultura, la música, los tatuajes y la noche son sus fuentes de inspiración más recurrentes.
Claramente reconocible por su gusto por el blanco y negro, el retrato y el documento social y personal, ha hecho varios trabajos en video, donde aúna fotografía, imagen secuencial, ambientaciones sonoras y narrativa.

 “(...)Mi deseo es verme. Lo que busco en un retrato es verme para poderme comprender. En ese momento hay una sinceridad que es ponerse bajo esa luz, sin retoque ni una posición forzada. Soy yo bajo esas luces. Me puedo ver y de ahí puedo llegar a comprenderme.”
“(...)Un autorretrato hay que trabajarlo siempre en positivo. Automáticamente, cuando pones la cámara, el dolor se va. Entras en el trabajo -esta foto tiene que hacerse de una manera determinada- y eso anula el dolor que puedas sentir. Cualquier cosa en ese instante se convierte en lo que es la fotografía, en un hecho fotográfico.”
“(...)Yo no fui el fotógrafo de la movida, yo estaba allí y fotografié mi entorno y a mis amigos”
“Retraté mis posesiones y mis vicios y las esquinas de las calles por las que me moví porque quería elevarlas a la altura de una épica”
“(...)Luego, era muy fuerte. En la soledad de mi laboratorio al revelar las fotos veía mi interior. Muchas veces pensaba: “qué dura es esta foto”. Hay alguna de mi hermano en la que ya el deterioro se notaba. Lo veían mis amigos. La vida va pasando. La vida pasa y de repente empecé a tener fotos de muertos, de amigos muertos.” “

Nacemos con miedo, vivimos y morimos con miedo”.
 “(...)Nunca sabe uno bien lo que cuentan las imágenes”.
 "Para redactar necesito aislarme, en mi caso es como bucear al interior de uno mismo. No tengo material de donde sacar que no proceda de mis sentimientos y de mi vida. Lo que más me gusta es escribir, más incluso que la fotografía, todo el ritmo lo das desde las palabras".
 "Coloco las fotos en primer plano y me pongo a escribir. La idea central es que las palabras, los silencios y los negros de las fotos ayuden a construir un ritmo",
 

El autorretrato de García Alix es el retrato de una generación. Él, siempre él, entero o fragmentado, y también desdoblado como una sombra invisible en los retratos, a veces duros, a veces festivos, de sus amigos. 
Piérdete en sus yermos paisajes urbanos, en sus tapias y descampados de arrabal, en sus escenas de droga, en sus cuartos desolados, en aquella generación desafiante y suicida.
Comparto con Alberto, generación, abismo, miedos, necesidad de escribir y espíritu superviviente, así que no es extraño que recomiende al visitante un detenido y atento viaje por este vigoroso autorretrato, y, sobre todo, que deje para el final del trayecto la sala donde se proyecta el genial audiovisual “De donde no se vuelve”. Una vez allí, déjate llevar por la fuerza inexorable del autor y, si sobrevives, sal del Palau de la Virreina sin mirar atrás y emborráchate de vida dando un largo paseo por la ciudad. 

* Para la revista Carrer