martes, 16 de abril de 2013

Niebla 2 (fragmento)

-Toma, léela tú mismo –le dijo, entregándole el sobre.

Miquel:
Malas noticias. Tengo pruebas de que la situación es catastrófica; por lo tanto, no es de extrañar el apagón informativo sobre la cuestión fundamental: ¿Qué esta pasando en Barcelona?
Sobre este tema se están  desplegando técnicas desinformativas propias de una guerra. La situación de la ciudad suscita un consenso informativo muy sospechoso.
Vamos hacía un apagón energético generalizado; es bastante probable que dentro de muy poco tiempo estemos completamente aislados del resto del mundo. Sé de buena tinta que se están diseñando campañas de comunicación para que los ciudadanos lleguen a aceptar la situación sin demasiadas preguntas; y evitar así una fuga masiva de la ciudad que conllevaría ingentes pérdidas económicas de sectores con mucho poder. Seguramente, se hablará de algún extraño fenómeno natural producto del cambio climático para distraer a la opinión pública de la gravedad de la situación.
Miquel, de mis indagaciones, que han sido muy sutiles y complejas, se puede deducir un futuro más negro que el de, el mal llamado, estado del bienestar…
Supongo que has leído algo sobre el término “Plaga gris” que acuñó el pionero de la nanotécnologia Eric Drexler. Habla de un Apocalipsis en que estaría involucrada la nanotécnologia molecular.
Con los datos de que dispongo yo no puedo ir tan lejos… Pero han montado en un tiempo record un laboratorio del que nadie dice saber la ubicación. Un laboratorio donde priman renombrados especialistas en todas las ramas de la nanotécnologia supervisados por militares, incluso, sé de buena fuente, que dos tipos del Pentágono forman parte del numeroso grupo de  científicos que trabajan en esa sofisticada instalación.
La niebla azul, amigo mío, es un organismo bionanotécnologico autoreplicante. Hablamos de manufactura molecular, de un ensamblador autoreplicante de dimensiones nanométricas, de un replicador autótrofo diseñado por humanos o de un cyborg nanométrico capaz de autoreplicarse y que podría llegar dispersarse como el polen.
No sé si has oído alguna vez el nombre de Víktor von Kartoffen. Víktor fue uno de los primeros especialistas el nanotécnologia de nuestro país, y digo fue, porque hace unos meses lo hallaron muerto en la explosión, supuestamente de gas, de un edificio de su propiedad sito en el ensanche.
Lo cierto es que Víktor tenía montado un laboratorio de alta tecnología en el sótano del inmueble, un hecho que puso al descubierto la investigación  llevada a término por la compañía de seguros, pero que nunca se hizo público.
Estudió con el con el anteriormente citado Eric Drexler. Nieto del científico nazi Klaus von Kartoffen -refugiado en nuestro país al abrigo de los servicios de información de la dictadura hasta su muerte-, Víktor era un tipo inquietante y furtivo. Todo un “martínvilla” de la ciencia, por decirlo más gráficamente. Experto también en sistemas microelectromecánicos, se da por hecho que, sea lo que sea la niebla azul, es consecuencia del citado accidente, de ahí la hipótesis del cyborg nanotécnológico autoreplicante que, al parecer, se propaga como un virus; que absorbe energía y produce estallidos energía con el único propósito de seguir multiplicándose.
La disponibilidad energética y la temperatura son los factores determinantes para su desarrollo. Por debajo de los diecisiete grados centígrados la replicación se ralentiza sensiblemente y por debajo de los diez es imposible; más allá de los veintisiete tampoco puede replicarse, y por encima de los treinta y cinco puede llegar a explotar con una alta capacidad destructiva. Por eso prefiere la noche.
Se han desplegado pequeños drones. Realizan vuelos nocturnos a gran altura para evitar los efectos de la niebla con objeto de estudiar sus caóticos flujos y reflujos y tratar de encontrar algún patrón que permita adelantarse a su progresivo despliegue. Porque, amigo mío, cuando llegue la primavera será imparable.
Sobre cómo derrotar a esta amenaza se están barajando varias posibilidades, pero todas son terribles para el futuro de Barcelona. Pintan bastos para nuestra querida ciudad, viejo amigo.
De todas ellas, hay una que, según uno de mis informantes, cuenta con el apoyo mayoritario del numeroso grupo de científicos implicados; aunque la decisión todavía no se ha tomado. Si saliera bien, quizás las consecuencias para la ciudad serían mínimas; pero…, dada la complejidad de la operación y la, de momento, imprevisible y cambiante actividad de la letal amenaza que se cierne sobre la ciudad, sobre esto último no hay tanto consenso.
Mi informante todavía no conoce los detalles de esta operación, así que, por ahora, me es imposible trasladártelos.
Es posible que en unos días se imponga el toque de queda, así que andar con tiento, porque la cosa se puede complicar de un día para otro y podemos acabar bajo algún tipo de legislación especial que implique la suspensión de algunas libertades públicas. Esto podría comprometer gravemente vuestra labor.
En cuanto sepa algo más, mi sobrina Inés os hará llegar la información. Cuando la veas no la vas a conocer.
Suerte, y ándate con cuidado, viejo lobo.