domingo, 21 de julio de 2013

Niebla 7 (fragmento)

Tres cartas y un cd cayeron sobre la mesa. Leyó el nombre del destinatario de cada una de ellas, dejó el cd y uno de los sobres dentro de un cajón y abrió el que llevaba su nombre. Apenas dos folios que pasó a leer ávidamente:
 
Amigo mío:

Como ya debes sospechar… El hecho de que sea Inés quien te ha llevado esta carta es una muy mala noticia. He pasado estos últimos días arreglando mis asuntos. No quiero cargar en las espaldas de Inés el doloroso trance de tener que encargarse de mis exequias. Te parecerá una locura, pero quiero ver la explosión, porque habrá explosión Miquel, habrá explosión.
Las últimas tres semanas han sido agotadoras. He pedido favores, he presionado, amenazado, suplicado… En fin, hace dos días  que llegaron los expertos rusos, desde entonces, mis fuentes, al igual que todos los implicados en la futura operación, están incomunicadas con el exterior. Así que ya no me es posible obtener más información. Podría haber cambios de última hora, aunque estoy convencido de que no será así.
Me ha costado dios y ayuda poner en orden toda la información que ha llegado a mis manos y encontrar la manera de hacerte un breve resumen (el grueso de la documentación va en el cd, por si quieres echarle un vistazo).
La estrategia que se ha diseñado tiene un setenta por ciento de posibilidades de salir bien, pero, en caso de que algo salga mal, la ciudad pagará las consecuencias. De hecho, me consta que ya hay discretos movimientos en el mundo inmobiliario para deshacerse de algunos edificios importantes cercanos al frente marítimo, no solo en Barcelona.
Los jerifaltes de la ciudad han tenido acceso a más información de la que yo dispongo. No tengo dudas sobre la calidad de la misma, pero esta operación es un tema muy complicado. Intervienen demasiados departamentos políticos y militares y se trabaja en compartimentos cerrados. Salvo una cúpula directriz, el resto solo maneja la información estrictamente necesaria para desarrollar su labor, así que existe la posibilidad de que, debido a esto, mis conclusiones sean erróneas, aunque mucho me temo que estoy en lo cierto. La ciudad está dejada a su suerte, no permitirán bajo ningún concepto que la niebla salga de la ciudad y se extienda incontroladamente. 
Ya no es Barcelona, es salvar el resto ¿comprendes? En eso andan ahora, diseñan una campaña para que la gente acepte esa premisa. Los acojonarán, les harán conocer lo terrible de la epidemia y los grandes esfuerzos que se hacen para contenerla en la ciudad. En fin, van a acabar con la niebla, si la ciudad sale ilesa perfecto, si no…pues mala suerte.
La operación militar que cerraría Barcelona en caso de que fuera necesario ya está diseñada. 
No me hagas mucho caso, me estoy poniendo catastrofista. Todo saldrá bien. La que ha armado el fanático de Víctor pasará a la historia.
Han dividido el teatro de operaciones (así llaman a la ciudad y su área metropolitana) en cinco anillos, como las compañías de trasportes, y, días después del toque de queda, comenzarán los apagones nocturnos en los anillos exteriores. El objetivo es que, debido a su dependencia energética, la niebla se vaya replegando hacia el centro en busca de fuentes energéticas, para, una vez concentrada en algún lugar, poder eliminarla de raíz. De ahí que los apagones empiecen por el anillo exterior. Aprovechando que la niebla de día no tiene ninguna actividad, los apagones serán únicamente de noche, preservando así, en la medida de lo posible, el funcionamiento económico de la ciudad.
Cada semana se irá añadiendo un nuevo anillo al apagón nocturno. Serán los FT ALTEA, hasta ahora usados para vigilar los movimientos de los incendios forestales, equipados para este ejercicio con toda clase de sensores, los que llevarán a cabo el seguimiento de todo el proceso. Verificarán si la niebla se repliega y a qué ritmo lo hace. Una vez verificado el repliegue se procederá a apagar un nuevo anillo.
Este proceso se ha previsto que dure alrededor de siete u ocho semanas  como mucho. Para entonces se espera que la niebla esté diezmada y arrinconada en el puerto y sus alrededores. A partir de ahí comenzará lo más delicado de la operación:
Se ha fletado un barco. Un barco especialmente equipado para atraer a la plaga mediante un complejo sistema electromagnético. Comenzará a funcionar cuando se tenga la seguridad de que la niebla se ha concentrado en los alrededores, y se espera que la atraiga como un imán. Una vez conseguido este objetivo, el barco zarpará tripulado por un sistema automático hasta una boya situada a cuarenta millas de la costa y se detendrá junto a ella. Ésto activará el sistema de ignición que detonará la bomba rusa de alta potencia instalada en el buque, provocando una enorme explosión que lo vaporizará todo en media milla a la redonda.
Sobre el papel parece factible, y así se lo han vendido a las autoridades locales, pero…amigo mío, a mí me recuerda al cuento de la lechera. Y entraña grandes riesgos para la ciudad.
El más preocupante es el sistema de detonación de la FOAB, que, por mucho que digan los rusos, no es del todo estable. Si llega a explotar antes de tiempo, la ciudad sería barrida por la onda expansiva supersónica que generaría la explosión y la ola gigantesca que provocaría.
Ni qué decir tiene que los ciudadanos de a pie no seremos informados de todo esto. La excusa de siempre: “Que no cunda el pánico”, no es bueno para los negocios.
El día crítico será el de la partida de buque, lo que tenga que pasar pasará esa noche. Una vez haya zarpado, si algo sale mal puede tener graves consecuencias para todos nosotros.
Con el objetivo de no arriesgar las vidas de las élites de la ciudad se ha establecido una señal para la noche que zarpe barco. Las potentes luces de Montjuich se encenderán al caer la tarde. Ésa será la contraseña para que todos los que están sobre aviso se alejen de la costa y abandonen Barcelona discretamente.
Espero que la red que habéis montado sea capaz de alertar al mayor número de barceloneses que sea posible.
Con la excusa de un estudio científico, he conseguido que los conserjes del rascacielos me dejen montar una cámara en la azotea. Funciona con baterías y se puede manejar por control remoto, así que grabaré el evento sentado en mi terraza. 
Miquel, he decidido correr la suerte de la ciudad. Sea cual sea el resultado será digno de presenciar. Por si no volvemos a vernos, te ruego que pongas la supervivencia de Inés por encima de cualquier otra consideración. Tómatelo como el pago a mi trabajo.
La forma más rápida de ponerse fuera del alcance de la onda expansiva sería protegerse en la cara opuesta al mar de las colinas de Collserola. Nada de alejarse hacía el Vallés, bien pegados a la montaña.
A partir de ahora es conveniente que no volvamos a ponernos en contacto, pues creo que alguien se ha ido de la lengua; han entrado en mi ordenador y puede que hayan encontrado alguna pista sobre lo que he estado haciendo.
En fin, viejo amigo, si todo va bien volveremos a vernos en primavera. Si no es así, cuida de Inés en mi nombre.