sábado, 28 de marzo de 2015

El almuerzo

Estuvieron toda la noche a remojo en lejía, los pasé unos minutos por la plancha, a continuación los salé con mataratas y los unté con mierda fresca de perro, mientras se secaban, puse un par de hamburguesas de Maldonas en la picadora hasta reducirlas a una pasta muy fina, rebocé los pinchos morunos en la pasta y, echándome a reír, me dije: Si con esto no palma ese hijoputa habrá que meterle unos tiros.