miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Sabes...?

Tengo una noche muy larga. 
El corazón no resuelto. 
Y tus ojos bailan a mi alrededor 
como oscilantes candelas.
Me revuelvo entre dudas. 
Ni tiempo, ni ganas tengo 
de mirarme por el forro.
Me conozco, a mí pesar. 
Y te sueño y te presiento.
Un no vivir. Difícil hasta el final. 
No hay sabio que te entienda mujer.
Imposible comprenderte, pero quererte... 
¡Ay, quererte!