sábado, 21 de mayo de 2016

Trabajando... (cómplices)

Ando subiéndome por las paredes. Aquí estoy, más solo que la una y con una empanada mental de aquí te espero…
¡Mierda, ésto no se acaba nunca…!
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta, uno, dos, tres…, en fin…
Necesito un puñado de personajes nuevos para un pasaje pintoresco y descabalado pero crucial…
He sacado la pizarra. No me mola, pero no hay más remedio…
Dudas, dudas, dudas… Uno, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… Uno, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta…
Ésto no funciona, desenchufa, tío. Desenchufa por unas horas y vuelve con ojos nuevos…
Como un sonámbulo, me voy al dormitorio, abro el armario, me agacho, tiro de un cajón y saco un sobre de plástico de cierre hermético, lo abro, acerco la nariz al sobre y me pego un tiro de bragas rojas…
Sutiles y sensuales efluvios de canela con un etéreo final a gominolas…
¡Joder, qué morbo…!