viernes, 13 de mayo de 2016

Una noche en Leningrado (fragmento de J. mono)

* “Noche desangelada hombres vestidos de blanco pasos sordos sobre la nieve silencio entre escombros de edificios desmoronados buscan posiciones enemigas de artillería silencio fugaz relámpago de cuchillo sangre manando en la oscuridad cae enemigo sobre la nieve silencio arden hogueras rumor de voces soldados rusos silencio es la hora de los asesinos. Grito de alarma  bengalas rompiendo la noche balas silbado hombres carreras ruido de botas sobre el asfalto tableteo de ametralladora sal de ahí respira hondo nieve sigilo repliegue entre escombros abrigo enemigo sobre los hombros aliento bolchevique tras cada esquina nieve silencio lento paisaje hasta los arrabales mirada alerta portal a portal manzana a manzana respira hondo corta carrera al cruzar cada calle disparos silencio nadie en punto de reunión no hay tiempo horizonte de nieve respira hondo pasos cortos y rápidos arrastrando una pierna por estepa hostil para respira hondo un grito cuerpo a tierra reptando bajo fuego de mortero para respira hondo avanza para voces patrulla hombre de blanco tirado sobre la nieve sin mover ni un músculo sudor frío silencio miedo al latido de su corazón pasos acercándose más y más pasan por su lado respiración contenida cuchillo alerta horas de frío hombre herido reptando en la oscuridad sendero de sangre en la nieve viento helado entre dos fuegos respira hondo silencio para avanza para avanza bendita interminable noche para respira hondo avanza para afloja el torniquete avanza silencio voces patrulla enemiga tirado en una zanja bajo un cuerpo congelado nieve frío silencio respira hondo avanza para puñados de nieve en la boca frío miedo al alba avanza para respira hondo avanza para respira hondo avanza y avanza y avanza…, ¡santo y seña! Cinco salieron uno vuelve.”

* Extraído del cuaderno de Alejandro Valcárcel